CUANTO LOS AMO….VOSOTROS QUE ESTAIS EN MI CORAZÓN INMACULADO.

En esta noche mis hijitos, quiero consolarlos, abrazarlos y darles Mi Bendición Materna; quiero deciros cuanto los amo, que vosotros estáis refugiados en Mi Corazón Inmaculado; que vuestras oraciones las tomo en Mis Santas Manos y se las presento a la SANTISIMA TRINIDAD; en vuestros momentos de tristeza, de angustia y de dolor, sentiréis Mi Presencia Materna. Hijitos míos: gracias por todas estas noches de estos Santos Cenáculos, por todos los momentos de oración, por vuestro amor.


Amados de Mi Corazón: cuánto Me consoláis con vuestras oraciones porque vosotros, la gran mayoría, Me amáis con vuestro corazón. Vuestro amor Me reconforta, vuestro amor calma esa gran angustia que siento en Mi Corazón de ver tantos hijos míos perdidos en el mundo, de ver cuántos hijos míos van a la perdición.

Amados de Mi Corazón: no tengáis miedo por vuestros hijitos, solo entregádmelos, porque todas mis promesas se os cumplirán. Vosotros, la gran mayoría, verán la Gloria de DIOS aquí en la tierra; todo lo que me habéis pedido, les será concedido; vosotros sois mis elegidos y vuestros seres queridos, mis consentidos.
Amados de Mi Corazón, amados míos: atended las recomendaciones del Cielo; estad preparados, bendecid vuestras casas, llevad a uno de Mis hijos predilectos para que las bendiga; tened alimentos no perecederos, agua, sacramentales; pegad medallas con mi imagen en la Advocación de la Medalla Milagrosa en vuestras ventanas, puertas y llevad Mi Santo Rosario, es el arma que los protege y los defiende del maligno y en especial, en ese Gran Momento, es cuando más lo vais a necesitar.

En ese momento del Gran Aviso, hijitos míos, debéis tomar la Santa Cruz de vuestro Santo Rosario y abrazadla para que sintáis fuerza y fortaleza; explicadle a vuestros hijos, a vuestros familiares para que podáis estar protegidos.
Hijos míos, Amados de Mi Corazón: la Cruz de Mi Hijo JESÚS será vista por vosotros muy pronto; será un día muy iluminado y la podréis ver en el Cielo. Cuando la veáis, no tengáis miedo, pedidme que os regale la paz de Mi Hijo Jesús y estad en silencio; orad mis hijitos, que el PADRE todo lo dispondrá para que estéis preparados para que no
tengáis miedo. Hijos míos, antes de ver la Cruz en el Cielo habrá una gran tragedia en la tierra, en un país; todo cambiará, hasta las Iglesias estarán cerradas y será casi imposible encontrar un Sacerdote para que os confeséis, estad listos, es urgente. Todo está preparado, será en un instante, todo será diferente, os suplico que no dejéis para mañana lo que podéis hacer hoy.
Amados de Mi Corazón, amados míos: a todos los amo. En esta noche la Santísima Trinidad derrama miles de bendiciones sobre vosotros; serán liberadas vuestras familias, hijos, vuestros seres queridos, vuestras generaciones presentes futuras y venideras…
Mis hijos: siempre estaré junto a vosotros; siempre los protegeré, estaré pendiente de vuestras necesidades, de vuestras angustias.